lunes, 22 de enero de 2018

María Rubies, farmacéutica «JASP»



Extracto de la entrevista a María Rubies, alumna MIDI XXIII, en “El farmacéutico joven”:

María Rubies es una farmacéutica de la hornada de la Universidad de Navarra, de donde salen algunos de los farmacéuticos mejor preparados de España y llegó a esta profesión un poco por tradición y ya le ha encontrado la pasión.

Así nos lo explica ella misma: «Estudié la carrera en la Universidad de Navarra y la idea de estudiar farmacia vino principalmente porque mi madre tiene una oficina de farmacia en Barcelona y a falta de una vocación clara consideré que podía ser una elección interesante y práctica. Lo cierto es que en ese momento ni siquiera sabía qué otras salidas profesionales me podía brindar la carrera de Farmacia más allá de la que había vivido de cerca por cuestiones familiares. Actualmente, trabajo en una empresa farmacéutica en Pamplona, Laboratorios Ojer Pharma, una empresa dedicada a la I+D+i de productos dermatológicos, realizando labores de desarrollo de negocio y asuntos regulatorios».

¿Cómo empezaste a trabajar en desarrollo de negocio de una empresa farmacéutica?
En mi caso, no tenía ni idea de qué me gustaba, aunque sí quería enfocarme al mundo de la industria, pero sinceramente en ese momento tenía una idea muy difusa de qué era la industria. Por ello, decidí estudiar el máster en I+D+i que imparte la Universidad de Navarra, ya que, aunque no te especializas en ningún área concreta, ves todas las fases de un proyecto farmacéutico y, por tanto, todas las actividades que se realizan en las empresas del sector farmacéutico.

El máster fue, por tanto, decisivo.
Sí, para mí fue clave para entender el sector en el que nos movemos, amueblarme la cabeza y sobre todo fue la puerta de entrada al mundo de la empresa. Así que, exceptuando a la gente que tiene muy claro hacía donde enfocar su carrera profesional, yo recomendaría realizar un máster más general, ya que hacer uno muy especializado te encasilla mucho a la hora de acceder al mercado laboral.


lunes, 18 de diciembre de 2017

"You´ll never walk alone..."



Discurso de Ane Valera, en la Clausura de la XXVII Promoción del Máster:

Estamos hoy aquí para poner el broche final al año y medio que hemos compartido los treinta alumnos que conformamos la promoción XXVII del Máster de Investigación, Desarrollo e Innovación de Medicamentos. Año y medio desde los primeros encuentros y pensamientos entre los que éramos la mayoría desconocidos, hasta los abrazos de reencuentro antes de las exposiciones del trabajo de fin de máster. 18 meses en los que hemos estrechado lazos y reforzado amistades, sumando innumerables recuerdos.

Me habría gustado dirigirme a todos y cada uno de mis compañeros personalmente, pero muchos llenarían más de cuatro caras y este discurso sería eterno... Solo decir que con juevintxos, casas rurales, findes de esquí y viajes a Madrid, entre otros, hemos creado un ambiente profesional y a la vez cercano para acabar formando como se dice, una piña.

Hace seis meses, elegí alejarme de la pequeña ciudad de Pamplona, carretera y manta hacia Liverpool para realizar el TFM y hoy en día reconozco que ha sido un buen ejercicio personal poner mar de por medio durante estos seis meses. Zambullirse de lleno en un lugar nuevo, irremediablemente invita a comparar con aquellos lugares que mejor conoces y que reconoces como hogar. Y qué decir si encima eres una bilbaína que lleva sus raíces muy marcadas. Muchos vuelos para ver, aunque haya sido por poco tiempo, a los más allegados. De Liverpool me llevo mucho aprendizaje, muy buenas amistades y sin duda describiría esta temporada como muy enriquecedora con mucho que agradecer.



Me gustaría pararme un segundo a reflexionar sobre una de las ideas que me sorprendió de Reino Unido y su ideario y práctica de igualdad en el trabajo. Sin querer menospreciar a los seis maravillosos hombres que tenemos en esta clase, por supuesto. Elizabeth Blackwell fue la primera mujer aceptada para estudiar en la Universidad y tras ella, hace ciento siete años exactamente, el 8 de marzo de 1910, la Gaceta de Madrid publicó una Real Orden del Ministerio de Instrucción Pública, permitiendo por primera vez la matriculación de alumnas en todos los establecimientos docentes en España. Este importante hito en el avance hacia la igualdad, fue posible por la tenacidad y decisión de algunas mujeres que decidieron rebelarse contra regulaciones injustas que impedían su acceso al conocimiento y su pleno desarrollo como seres humanos.

No se daban por vencidas pese a que todo, el contexto también, invitaba a hacerlo. Actualmente, estamos en  una época dónde la igualdad en el laboratorio está más cerca que lejos, claro ejemplo de esto es nuestra promoción. Por las que no pudieron cursar estudios hace años y por las que nos sucedan, sigamos con esta tendencia hacia la igualdad.

Me gustaría dirigirme ahora a los que han hecho esto posible. Por un lado, toda la organización del máster y todo el claustro de profesores. Mi más sincero y sentido GRACIAS. Y por otro lado, parafraseando lo que siempre se ha dicho en mi casa: “El dinero va y viene, la cultura no”. Por esto y por muchos motivos más, muchas gracias a mis padres hoy presentes, que al igual que yo, veis otro capítulo de vuestra vida culminado. Y lo mismo para el resto de padres que han permitido que hoy estemos aquí.



Lo que nos espera, sin duda solo puede ir a mejor. Algunos nos volvemos a cambiar de ciudad, otros descubrirán pronto su vocación. Pero siempre con el apoyo de los que  estamos aquí presentes y de aquellos que nos gustaría que estuvieran. En honor a la ciudad que me ha acogido estos meses y a su equipo de fútbol, “Even in the middle of the storm, you’ll never walk alone”.

Pamplona, 15 de Diciembre de 2017